Tip sencillo para crochet: cómo lograr bordes prolijos (sin que se ondulen)
Si alguna vez terminaste una pieza y te quedó el borde ondulado, tirante o “con forma rara”, no estás sola. En crochet, la prolijidad del borde depende más de dos cosas que de la habilidad: la tensión y dónde tomás el punto.
Acá va un tip simple que mejora un montón el resultado, ideal para bolsos, mantas, prendas y cualquier proyecto rectangular.
El tip: “marcá el primer y último punto” (y no los pierdas)
En crochet es muy fácil comerse el primer punto de la fila o sumar uno de más al final. Eso hace que tu tejido se vaya abriendo o cerrando sin que te des cuenta, y el borde termina torcido.
Cómo hacerlo
- Al empezar una fila, poné un marcador en el primer punto real (no en la cadenita de subida).
- Al terminar la fila, contá el último punto y poné otro marcador.
- En la fila siguiente, tejé siempre hasta el marcador y asegurate de hacer el último punto justo ahí.
✅ Resultado: filas parejitas, bordes rectos y tejido con forma definida.
Bonus rápido: la cadenita de subida no siempre cuenta como punto
Este detalle cambia todo.
- Si tejés punto bajo, normalmente la cadenita de subida no cuenta como punto.
- Si tejés medio punto o punto alto, a veces sí cuenta (depende del patrón).
📌 Si no estás siguiendo un patrón, una regla práctica es:
- Punto bajo: 1 cadenita y no cuenta.
- Medio punto: 2 cadenitas (podés elegir si cuenta, pero mantené siempre lo mismo).
- Punto alto: 3 cadenitas (muchas veces cuenta).
Lo importante: consistencia. Si cambiás a mitad de proyecto, el borde se nota.
Mini ejercicio (2 minutos)
Te propongo una prueba:
- Tejé 10 puntos bajos por 6 filas.
- Usá marcadores en el primer y último punto.
- Compará el borde con una muestra sin marcadores.
Vas a ver una diferencia enorme.
Si te gustó este tip, en los talleres vas a aprender también cómo lograr una estructura firme (ideal para bolsos), elegir el hilado correcto y hacer terminaciones prolijas para que tu proyecto quede hermoso y duradero.